Quién creó la inteligencia artificial: la historia en diez fechas

Nadie creó la inteligencia artificial: la construyeron muchas personas durante más de setenta años. Diez fechas para entender la historia de la IA y por qué te sirve para decidir hoy.

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Director de Ciade · 4 min de lectura · Datos comprobados el 26 de septiembre de 2026

Índice del artículo
  1. Qué es
  2. Explicado fácil
  3. Ejemplo práctico
  4. Por qué te importa
  5. El error típico
  6. No lo confundas con

Qué es

Nadie creó la inteligencia artificial: la construyeron muchas personas, durante más de setenta años. Quien busca quién creó la inteligencia artificial suele esperar un nombre y una fecha, como quien pregunta quién inventó el teléfono; aquí no los hay, y esa es justamente la lección útil.

La historia de la inteligencia artificial no es la de un genio solitario, sino la de una idea que reapareció en olas: promesas grandes, decepción, recortes y de nuevo promesas. Lo que usas hoy es el resultado de la última de esas olas.

Explicado fácil

Piensa en la IA como una ciudad, no como un edificio: nadie la levantó solo. Unos pusieron los cimientos (la pregunta de si las máquinas pueden pensar), otros el primer barrio (las redes que aprenden de ejemplos), otros lo abandonaron por décadas y otros volvieron con herramientas nuevas. Cada hito que te cuentan es una calle de esa ciudad.

Diez fechas para contarlo

1943

Quién: Warren McCulloch y Walter Pitts

Qué pasó: Publican el primer modelo matemático de una neurona: la idea de que el cerebro calcula.

1950

Quién: Alan Turing

Qué pasó: Publica «Computing Machinery and Intelligence»: plantea si las máquinas pueden pensar y, en vez de responder de frente, propone el juego de la imitación, hoy llamado prueba de Turing.

1955–1956

Quién: John McCarthy y colegas

Qué pasó: Proponen en 1955 un taller de verano con el término «inteligencia artificial», que se celebra en Dartmouth en 1956: el acta de nacimiento del campo.

1958

Quién: Frank Rosenblatt

Qué pasó: Presenta el perceptrón, una primera red neuronal que aprende de ejemplos.

1966

Quién: Joseph Weizenbaum

Qué pasó: Publica ELIZA, uno de los primeros programas conversacionales: sigue guiones sencillos y, aun así, muchas personas le hablaron como a alguien.

1997

Quién: Deep Blue, de IBM

Qué pasó: Vence al campeón mundial de ajedrez Garri Kaspárov.

2012

Quién: Un equipo de la Universidad de Toronto

Qué pasó: El aprendizaje profundo arrasa en el reto de reconocer imágenes ImageNet y reabre el campo.

2016

Quién: AlphaGo, de DeepMind

Qué pasó: Vence al campeón de go Lee Sedol, un juego que se creía lejano para las máquinas.

2017

Quién: Un equipo de Google

Qué pasó: Publica el transformador, la arquitectura detrás de los modelos de lenguaje actuales.

2022

Quién: OpenAI

Qué pasó: Lanza ChatGPT y los asistentes generativos llegan a cualquier negocio.

Entre estas fechas hubo décadas de trabajo menos visible, como los sistemas expertos de los años ochenta, y también recortes cuando las promesas no llegaron. Cada fecha se apoya en la anterior; ninguno de estos nombres la hizo solo.

Ejemplo práctico

Imagina una asesoría de nóminas pequeña que vive la llegada de los asistentes generativos como una novedad caída del cielo (es un supuesto, no un caso). Si su dueño lee la historia antes de decidir, ve que el campo lleva desde los años cincuenta prometiendo sistemas que «piensan», hubo etapas de recortes porque las promesas no llegaron, y lo que hoy funciona (traducir, resumir, leer documentos) es lo que la técnica ya demostró.

Con eso en la mano decidiría al revés de lo que haría por moda: empezaría por las tareas de leer y resumir, que la historia avala, y dejaría para después las que exigen criterio y responsabilidad. Si un proveedor le prometiera «IA que piensa», sabría qué estaba comprando: una promesa del tipo que ya se rompió antes.

Por qué te importa

Porque la historia de la IA es la mejor vacuna contra el hype. Promesas parecidas a las de hoy se hicieron en los años sesenta, y las decepciones enfriaron la financiación más de una vez. Lo que sí quedó de cada ola fue aburrido y valioso: el filtro de correo, el corrector, el traductor, los modelos de lenguaje que resumen.

Cuando evalúes una herramienta, la historia te da la pregunta: ¿esto hace algo que la técnica ya demostró, o promete algo que llevan setenta años prometiendo? La primera categoría se usa; la segunda se espera.

El error típico

Creer que la IA nació en 2022 con los chats generativos. Quien cree eso sobreestima lo nuevo y subestima lo viejo: el filtro de spam de tu correo lleva años siendo IA, y no por eso cambió tu negocio solo. El error contrario, desecharla porque «ya vivimos otra burbuja», se corrige con las mismas diez fechas: las dos lecturas se equivocan en lo mismo, en no mirar.

No lo confundas con

La historia de la computadora. La computadora y la IA nacieron entrelazadas: Turing está en las dos. Pero una cosa es la máquina que calcula siguiendo instrucciones y otra la que aprende de ejemplos.

La fecha de corte. La historia termina donde quieras contarlo; la fecha de corte es otra cosa: hasta qué momento llega lo que el modelo sabe. No las mezcles al evaluar una herramienta.

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