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Qué es
Un webhook es un aviso automático entre programas. Cuando ocurre un hecho —un pago que se confirma, un pedido que entra—, un programa le manda un dato a otro, a una dirección que tú le diste.
Nadie está preguntando «¿ya pasó algo?». El que sabe que pasó, avisa. Para eso hay que tener preparado quién recibe el aviso, y contar con que puede retrasarse, repetirse o fallar.
Explicado fácil
Piensa en el restaurante y la app de entregas. La app no espera a que el restaurante llame a preguntar «¿hay pedido nuevo?». Cuando llega un pedido, la app lo avisa: suena la impresora de la cocina y sale el pedido solo.
El webhook es ese aviso: en vez de que tu sistema pregunte todo el tiempo, el de enfrente le dice «pasó esto, aquí va el dato».
Ejemplo práctico
Un restaurante trabaja con una app de entregas. Cuando un cliente pide por la app, la app manda un webhook a la dirección que el restaurante configuró, con los datos del pedido: qué platillos, a qué dirección, a qué hora. El sistema del restaurante recibe el aviso y lo pasa a la cocina.
Nadie copió el pedido a mano: la app avisó y el sistema reaccionó. La persona a cargo preparó la dirección a la que deben llegar esos avisos; si el servicio lo admite, intenta mandarlos al ocurrir el pedido.
Así no
Que una persona revise la app cada tanto para ver si cayó un pedido nuevo.
Así sí
Configurar un webhook para que la app avise a tu sistema en el momento en que el pedido entra.
El webhook llega cuando pasa; la persona se entera cuando mira.
Por qué te importa
Porque es la pieza que hace que dos sistemas que no son tuyos se entiendan sin que nadie esté vigilando. Un pago que dispara un aviso, un formulario que enciende un correo, un pedido que llega a la cocina. Eso es tiempo y error que se ahorran.
Y porque, si montas algo con un agente, es de lo que conviene preguntar: «¿cuándo ocurre esto, cómo le llega el aviso a mi sistema?». Si la respuesta es un webhook, ya sabes qué es.
El error típico
Confundirlo con la API y pensar que hay que estar preguntando todo el tiempo. Con un webhook, el aviso llega solo; con una API, eres tú quien consulta datos o pide una acción. Y el segundo error: dar la dirección del webhook sin pensar en la seguridad, porque cualquiera que la conozca puede mandar avisos falsos.
No lo confundas con
La API. Con la API, tu sistema consulta datos o pide acciones cuando lo necesita; con el webhook, un programa te avisa de un evento. Ambas piezas pueden complementarse. La comparación completa está en Webhook y API.
Una automatización. El webhook es un mecanismo concreto —un aviso entre programas—; la automatización es la tarea completa que puede apoyarse en uno o varios webhooks.