Índice del artículo
La diferencia en una frase
Un modelo abierto es el que te deja descargar sus pesos; un modelo cerrado se usa a través del servicio de su proveedor, sin que tú tengas el modelo en tus manos. No confundas los pesos con dónde se ejecuta: un modelo abierto también puede usarse por un servicio administrado.
«Abierto» suele significar que puedes descargar los pesos —el archivo que hace funcionar al modelo—, no necesariamente que el código, los datos con los que se entrenó o el uso comercial sean libres. Pesos descargables no significa código abierto. Hay licencias con condiciones, y conviene leerlas.
Cuándo usar cada uno
Usas un modelo cerrado cuando quieres empezar rápido y no cuidar infraestructura: pagas, lo usas por una app o una API, y el proveedor se ocupa de que funcione. La desventaja es que tus datos y tu operación dependen de ese servicio.
Usas un modelo abierto cuando necesitas opciones: puedes correrlo en tus servidores, ajustarlo a tus datos o no depender de un proveedor, y también usarlo por un servicio administrado. Si lo montas tú, el trabajo de cuidarlo es tuyo.
No es una elección de «mejor y peor». Es una elección de quién se hace cargo de qué.
Ejemplo práctico
Una gestoría quiere un asistente que lea sus documentos. Puede contratar un modelo cerrado por API, aceptando que cada consulta pasa por el servicio de un tercero; la disponibilidad y el trabajo de integración dependen del servicio. O puede bajar un modelo abierto y ejecutarlo en su equipo, lo que puede reducir el envío de datos a terceros si comprueba también las conexiones y la configuración de la aplicación, a cambio de montarlo y mantenerlo.
La misma tarea, dos caminos: uno paga comodidad, el otro paga trabajo a cambio de control.
Así no
Creer que «abierto» significa gratis, público y sin condiciones.
Así sí
Leer la licencia y los términos: qué puedes hacer con el modelo, con tus datos y con lo que genera.
Abierto describe el acceso al modelo; la licencia describe lo que está permitido.
El error típico
Reducir todo a «el abierto es gratis, el cerrado es privado». Ninguna de las dos es una verdad completa: hay modelos abiertos con licencias que limitan el uso comercial, y en los modelos cerrados, la disponibilidad, el trabajo de integración y las condiciones de privacidad dependen del servicio, su configuración y el acuerdo aplicable. La palabra clave es revisar, no suponer.
El error inverso: elegir solo por el precio o solo por el nombre, sin mirar dónde van a correr tus datos y qué te deja hacer la licencia.
No lo confundas con
IA generativa y predictiva. Abierto y cerrado describe cómo accedes al modelo; generativa y predictiva describe qué tipo de resultado da. Son dos ejes distintos, y hay modelos abiertos y cerrados de cada tipo.