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Qué es
La retención de datos es cuánto tiempo y en qué condiciones el proveedor guarda lo que tú le envías: tus encargos, tus documentos, tus conversaciones. Define si se guarda, por cuánto y para qué.
No es una característica fija de «la IA»: depende del producto, del plan y de la configuración. Por eso no se adivina, se mira.
Explicado fácil
Piensa en la política del archivo de un proveedor externo: cuánto tiempo guarda tus papeles, quién puede verlos y si los usa para otra cosa. Antes de dejarle documentos, lees esa política. Con la IA igual: antes de subir, revisas qué dice el contrato y los ajustes.
Ejemplo práctico
Una inmobiliaria quiere usar la IA para resumir contratos. Antes de subir el primero, alguien del equipo revisa la configuración de la cuenta: si hay una opción para que no se guarde el historial, si el plan dice algo sobre conservar conversaciones, y qué dice el contrato del proveedor sobre el uso de los datos.
Con eso decide qué puede subir y qué no. No asume que «se borra al cerrar» ni que «nadie lo ve»: lo comprueba.
Así no
Dar por hecho que el proveedor no guarda nada, o que guarda todo, sin revisarlo.
Así sí
Leer la política de datos y los ajustes de privacidad, y decidir qué subir a partir de ahí.
Lo que no está claro en el contrato, se pregunta; lo legal, con asesoría legal.
Por qué te importa
Porque es lo que decide cuánto riesgo corres al subir algo. Si el proveedor conserva lo que le mandas, subir un dato sensible es distinto que si no lo conserva. Y porque el punto no es prohibirte usar la IA: es saber qué pasa con lo que entregas y decidir en consecuencia.
Aquí no se dan plazos ni obligaciones legales: eso cambia por país, por proveedor y por contrato. Lo que sí se puede decir es dónde mirar: los ajustes de privacidad de la cuenta, el contrato y la política de datos del proveedor.
El error típico
Asumir que todos los productos se comportan igual. No: revisa por separado el historial visible, el uso para entrenamiento y la conservación de chats y archivos. Desactivar uno no garantiza desactivar los demás, y eso se lee en cada caso. El otro error es quedarse con una promesa de marketing en lugar de leer la letra del contrato.
No lo confundas con
La memoria. La memoria es lo que la IA guarda para recordarte y usarlo en tu trabajo; la retención es cuánto tiempo el proveedor conserva lo que le envías. Una es para ayudarte, la otra es una decisión de custodia.
El dato sensible. El dato sensible es el qué proteges; la retención es cuánto lo guardan. Los dos se cruzan: un dato sensible con retención larga es más riesgo.